viernes, 4 de julio de 2014

Ocaña (Ayuntamiento, Plaza, Iglesias, Ermitas, Fuentes y Rollo)




Toponimia

El término "Ocaña" parece ser que tiene la base olca- de origen celtibérico con el significado de 'campo fértil, vega', con la probable evolución siguiente: Olcania > Ocania < Ocaña. Existen no obstante otras teorías, como la de Nieto Ballester, quien afirma que Ocaña es un término prerromano, de aspecto indoeuropeo, pero no celta. Por otro lado, Menéndez Pidal cita el nombre de Ocaña para apoyar su tesis del sustrato ligur en la península Ibérica.

La motivación inicial del nombre podría estar en el antiguo pueblo céltico de los olcades, de tal forma que Ocaña bien pudo ser un nombre derivado con el que se designaría cierto territorio de este pueblo prerromano. También pudo ser de origen celtíbero, si es que hay que identificarla con la antigua Alces (a través de *Alcanea), por lo general identificada con Alcázar de San Juan (Ciudad Real).


Geografía

El municipio se encuentra situado «al extremo N. de la llanura llamada Mesa de Ocaña, desde la cual se descubren muchos pueblos de la comarca». Linda con los términos municipales de Aranjuez al noroeste en la provincia de Madrid, Ontígola al norte, Noblejas al este, Villatobas al sureste, Dosbarrios, Cabañas de Yepes y Huerta de Valdecarábanos al sur y Yepes y Ciruelos al oeste, en la de Toledo.
Al norte, con dirección a Ontígola, nacen los arroyos de la Vega y del Hollo del Moro y al oeste Barranco de Ocañuela, afluente del arroyo del Corralejo.


Historia

Ocaña es hoy un bello conjunto monumental, que pierde sus orígenes en el periodo prehistórico del Paleolítico medio-superior, según nos han mostrado los yacimientos estudiados en toda la zona. Algunos historiadores ven en esta villa la antigua Vicus Cuminarius romana.


Edad Media

El principal núcleo habitado de toda esta zona de la vega del Tajo en la antigüedad, desde época prehistórica a la islámica, fue el enclave de Aurelia, la actual Oreja en Ontígola. Dependiendo de ella, se encontraba la posición fortificada de Ocaña, dominando un barranco en el borde norte de la Mesa que lleva su nombre. Ocaña se encuentra entre las distintas poblaciones con las que el emir de Sevilla Ebn Abed dotó a su hija Zaida en 1082, cuando la dio en consorcio a Alfonso VI. Los árabes volvieron a adquirirla nuevamente, para poco después ser conquistada por Alfonso VI hacia el 1106.

 Algo más tarde también se conquistaría Oreja a los almorávides, pero, debido a su emplazamiento y a la escasez y poca calidad de su término, esta población entró en declive. A ello se añadió la cercanía de Ocaña, que poco a poco la fue desplazando al encontrarse en una posición más favorable. Su poblamiento se apoyó primeramente en el fuero de Oreja y en 1156 Alfonso VII le concede fuero.

 Más adelante, en 1173, el castillo y la villa de Ocaña pasaron a Téllo Pérez de Meneses y a su pariente, Pedro Gutiérrez, magnates de Tierra de Campos. Es a ellos a quien se debe en gran parte su repoblación. Poco después, en 1177 Téllo Pérez dona a la Orden de Calatrava la cuarta parte de Ocaña: «... quarta parte de tota occania...».

A finales del siglo XII pasó ya a ser dominio de la Orden de Santiago, cuando la población llegó a su máximo esplendor, pasando a ser una importante encomienda, que alcanzaba desde esta villa a Zorita y Uclés. Con posterioridad, fue desplazando en importancia a esta última, que era la sede maestral.

Fue escenario de grandes acontecimientos como las cortes celebradas por Juan II y su hijo Enrique IV en los años 1422 y 1468/1469 respectivamente. Fue lugar de refugio de Isabel la Católica, exiliada de la Corte de su hermanastro Enrique IV; y donde encontró, en los caballeros ocañenses Gonzalo Chacón y Diego Gutiérrez de Cárdenas

Comendador de Santiago, a sus mayores valedores. Posteriormente, siendo ya Isabel reina, ambos gozaron de amplia influencia en la Corte. En 1499, los Reyes Católicos juraron a su nieto Miguel en la desaparecida Iglesia de San Pedro.


Edad Moderna

Como estancia de reyes, acogió a Juana I de Castilla y Felipe El Hermoso, y a su nieto Felipe, siendo lugar de recuperación para éste en su infancia.
En 1710, durante la Guerra de Sucesión Española, se produjo un hecho de armas. José Vallejo, al frente de una partida de tropas castellanas, sorprendió en esta villa a un regimiento portugués.

En la Guerra de la Independencia Española (1809), tuvo lugar la conocida como batalla de Ocaña, en la que las tropas del general Aréizaga perdieron frente a las francesas al mando del Mariscal Soult, dejándoles vía libre a La Mancha.

A mediados del siglo XIX tenía 1.000 casas y el presupuesto municipal ascendía a 68.073 reales de los cuales 8.000 eran para pagar al secretario.

Durante la Guerra Civil Española, fue capital de la Provincia de Toledo.


LUGARES CON "ENCANTO" QUE NO TE DEBES PERDER.......


Ayuntamiento de Ocaña



Plaza Mayor



Torre y Arco de la Iglesia de San Martín




Convento de los Padres Dominicos



Convento de las Carmelitas Descalzas



Fuente Grande



Fuente Vieja



Ermita Jesús de Cuevas



Iglesia de San Juan Bautista



Iglesia de Sta. Mª de la Asunción



Rollo de Justicia



Escudo de Ocaña




Lugares de interés

Son numerosos los monumentos y lugares de interés con los que cuenta la villa, sin embargo en la actualidad está incoado la declaración de Conjunto Histórico. Seguidamente se enumeran los principales.



Enlaces textos y fotos de este reportaje:







ESTE PUEBLO FUE FOTOGRAFIADO (Por David M.R.), DENTRO DE LA RUTA DE PUEBLOS DE TOLEDO “CON ENCANTO”.



Reportajes y enlace:

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